Estación para el desarrollo de biocombustible

Estación para el desarrollo de biocombustible

Barrick Zaldívar desarrolla esta iniciativa pionera en la industria, con cultivos que producirán biodiesel y biomasa, ayudando a reducir las emisiones de CO2.

A más de 3.000 metros de altura, en pleno Desierto de Atacama, Barrick Zaldívar desarrolló la primera Estación Experimental Minera para el Desarrollo de Cultivos Agro Energéticos (CEADA). Cuatro hectáreas de cultivos con contenido energético para la producción de biomasa y biodiesel. El proyecto instalado en la faena, espera aportar con nueva tecnología y conocimientos a la tarea de diversificar la matriz energética en Chile, ayudando a reducir las emisiones de CO2 y entregando a las comunidades cercanas nuevas formas de hacer agricultura en el desierto en altura.

Esta iniciativa, pionera en la industria minera, se inició en el año 2010, cuando Barrick Zaldívar y la Universidad de Chile comienzan a plantar especies como jatropha, higuerilla, algarrobo, tara y tamarugo, entre otras. Integrando suelo minero a la producción agrícola en condiciones agroclimáticas extremas.

Las instalaciones de investigación poseen una superficie de 4 hectáreas, que están constituidas por 18 sectores de experimentación con riego tecnificado con aguas recicladas de la planta de tratamiento de aguas servidas Tohá; un laboratorio, con sala de cultivos de plantas; un invernadero y sombreadero.

Alto rendimiento a condiciones extremas

Las plantaciones de cultivo agro energético se desarrollan en un suelo franco arenoso con problemas severos de salinidad, falto de agua de riego y con altas concentraciones de boro. Las especies han mostrado una alta resistencia a temperaturas extremas, vientos, incluso nieve durante el invierno, obtenido rendimientos en su primer año de producción que oscilan entre 6-12 kg de materia fresca/planta.

Las variaciones del ambiente generalmente son desfavorables para la producción agrícola debido a que conllevan mayores riesgos de heladas y sequías, altos grados de erosión y baja fertilidad de suelo. En estas condiciones, especies como el Atriplex, jatropha, higuerilla, algarrobo, son capaces de colonizar suelos áridos considerados marginales para otros cultivos o especies forestales. Esto ha sido comprobado con éxito en la estación CEADA.

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Beneficios esperados

La cosecha racional de leña de estos arbustos forrajeros podría abastecer parte de las exigencias de combustible de la población, contribuyendo a atenuar el efecto que la extracción de leña tiene en la desertificación y aportando a la sustitución de combustibles fósiles. Con ese propósito se plantea la posibilidad de introducir o reintroducir especies halófitas (plantas resistentes a la salinidad y sequía), exóticas y/o nativas que presenten características favorables para las condiciones del desierto de altura.

El género Atriplex, en particular, tiene amplias posibilidades de producción. Al respecto, cabe destacar que la utilización de subproductos secundarios o primarios de su procesamiento se pueden transformar a pellets (pastillas de madera molida) o briquetas. En promedio, el rendimiento medio de esta especie es cercano a los 10 kg de leña seca/planta, por lo que en el Atriplex se centran hoy los estudios con fines bioenergéticos.

El Atriplex se puede considerar un recurso agroenergético que contribuye a la protección del suelo, mejora la incorporación de materia orgánica, evita la erosión y mejora la capacidad de retención de humedad del suelo. El poder calorífico de los pellets provenientes de la poda de especies vegetales se sitúa entre 4.200 y 4.500 kcal/kg. Si se compara con otros combustibles utilizados en el país, en términos de poder calorífico, se tiene que los pellets equivalen al 64% de la energía del carbón mineral, a un 41% del petróleo crudo nacional y a un 48% de la energía del gas natural.

Los resultados de esta investigación, inédita en minería, han alentado a la Compañía Barrick Zaldívar a continuar con el proyecto, que no sólo beneficiará al medio ambiente, al reducir las emisiones de CO2, sino que también permitirá introducir una nueva tecnología entre las comunidades aledañas a la operación Zaldívar. Una forma de hacer minería responsable.