Manejo de Residuos

Manejo de Residuos

El mercurio existe de manera natural en la corteza terrestre. Se encuentra particularmente concentrado en áreas asociadas con actividad volcánica relativamente reciente

Barrick y sus Políticas de Manejo de Mercurio

El mercurio existe de manera natural en la corteza terrestre. Se encuentra particularmente concentrado en áreas asociadas con actividad volcánica relativamente reciente, flujos de alta temperatura y límites de placas tectónicas.

Existen procesos naturales como la erosión de las rocas, evaporación del suelo, incendios forestales y la liberación de gases desde los océanos que emiten mercurio a la atmósfera. De acuerdo a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (USEPA) y otros organismos científicos, la mitad de todo el mercurio que anualmente se libera a la atmósfera proviene de procesos naturales. La combustión de carbón es la mayor fuente humana de generación de emisiones de mercurio y la minería es una fuente relativamente menor de emisiones de mercurio a nivel mundial y nacional. Una vez liberado a la atmósfera, el mercurio se puede desplazar grandes distancias desde el punto de partida.

Barrick se ha propuesto implementar equipos de control de emisiones con tecnología de punta en todas sus plantas. Las soluciones tardarán menos y serán más profundas si las empresas, de manera voluntaria, restringen sus emisiones en lugar de esperar las instrucciones de los gobiernos. Barrick no sólo apoya las medidas voluntarias sino que, además, respalda el desarrollo de programas regulatorios basados en ciencia sólida.

Relaves

El relave es la roca fina que queda después que se ha procesado el mineral y que se ha extraído el oro. Debido a que el relave proviene de un material mineralizado, contiene trazas y residuos químicos del proceso. La mayor parte del tiempo, Barrick emplaza el material de relave en centros de acopio especiales. Las instalaciones para almacenamiento de relaves (TSF) tienen el propósito de reducir los potenciales riesgos para las personas, el medioambiente y la empresa. La TSF almacena relaves sólidos y líquidos en una instalación que, una vez cerrada la mina, pasarán a formar parte del paisaje. La seguridad es la primera prioridad en el diseño, manejo y monitoreo permanente de nuestras instalaciones de acopio de relaves.

Al momento de diseñar una nueva instalación de almacenamiento de relaves para una mina de Barrick, siempre se opta por la tecnología que mejor satisfaga la naturaleza social, fisiográfica, climática, biológica y geoquímica de los materiales y de la operación. Todos los elementos que conformarán el diseño de la TSF son evaluados respecto del riesgo y la tolerancia al riesgo y, además, se aplica un examen técnico independiente. El diseño de las instalaciones para el almacenamiento de relaves cumple con los requisitos normativos de seguridad y protección ambiental; por otra parte, también cumplen con los compromisos contraídos con las comunidades de interés.

Actualmente, Barrick consulta la "Guía Para el Manejo de Instalaciones de Relave" de la Asociación de Minería de Canadá para guiar el diseño, operación y cierre de instalaciones de relave. Nuestro cometido es cumplir con estas directrices. Las instalaciones de relave existentes en plantas activas son inspeccionadas anualmente por el ingeniero de diseños o un ingeniero profesional equivalente. Además de estas inspecciones, cada año se aplican auditorías corporativas o independientes a muchas instalaciones.

En aquellas operaciones de Barrick donde se ha declarado que la roca estéril y el material de relave presentan riesgo de drenaje ácido de roca, se implementan procesos de manejo preventivo. Barrick es miembro de la Red Internacional para la Prevención de Drenajes de Ácidos cuya labor consiste en abordar este tema mundial.

Botaderos de estéril

La explotación implica extraer la roca que contiene cantidades económicamente recuperables de los metales deseados. Para acceder a los depósitos, hay que retirar la roca estéril, que es la roca que no contiene cantidades económicamente recuperables de metales deseados. Dado que la roca estéril puede contener diversas cantidades de metales que están presentes en forma natural en los minerales, hay que manejarla en forma apropiada para disminuir el riesgo de generación de drenaje ácido de roca y la lixiviación de metales. La roca estéril se sitúa en instalaciones con diseño de ingeniería donde se puede cubrir con suelo y plantar vegetación nuevamente o devolverla a los rajos abiertos que han completado su explotación.

Dependiendo del tipo de roca, los minerales en ella y otras propiedades geológicas, la roca mineralizada se puede chancar, colocar en grandes pilas sobre carpetas impermeabilizantes a prueba de filtraciones y lixiviar químicamente para extraer los metales deseados; o, se puede chancar después, mezclar con agua y sustancias químicas y hacerla pasar por la planta de procesos para extraer los metales deseados.

Barrick diseña, opera y cierra sus instalaciones de almacenamiento de roca estéril y de almacenamiento de relaves según las mejores prácticas aceptadas a nivel internacional, dando cumplimiento a lo que exigen las normativas para seguridad y protección del medio ambiente. Se asegura de dar cumplimiento a las exigencias técnicas, sociales, ambientales y económicas de la faena y de los materiales, y de respetar los compromisos establecidos con las comunidades de interés.

Barrick ha implementado procesos de gestión preventiva en sus operaciones donde la roca estéril, la lixiviación en pilas y/o los relaves han demostrado tener potencial para generar drenaje ácido de roca y lixiviación de los metales. También es miembro de la Red Internacional para la Prevención del Ácido, una organización que trabaja para abordar este problema global en la minería.

Residuos peligrosos

Como gran parte de las operaciones mineras en el mundo y producto de los procesos propios de la industria, Barrick genera residuos peligrosos en sus operaciones. Entre estos residuos, se incluyen baterías, tubos fluorescentes, aceites, solventes y desechos de los análisis de laboratorio. Los tipos de desechos peligrosos varían de una faena a otra; sin embargo, todos se reciclan o eliminan en instalaciones para desechos autorizadas fuera de la propiedad.

Sustancias que agotan el ozono

En las faenas de Barrick no se usan materiales que contengan sustancias que agotan el ozono (ODS, por sus siglas en inglés) excepto en el caso de los extintores de incendios y algunos refrigerantes y solventes en máquinas del taller; por lo tanto, la emisión de estas sustancias es mínima.

Otras emisiones y su control

Con relación al polvo, suprimimos la emisión de éste de los caminos, chancadores y sistemas de correas transportadoras aplicando agua en los caminos, operando aerosoles y sistemas de recolección de polvo en fuentes puntuales, y aplicando surfactantes químicos en algunos lugares.

Otra de las emisiones se produce de fuentes móviles y estacionarias. Entre estas emisiones, se incluye óxidos de sulfuro y nitrógeno, monóxido de carbono y mercurio, que son controladas usando filtros, scrubbers y otros dispositivos, en estricto cumplimiento con los estándares y normativas ambientales aplicables.

Existen estándares de emisiones y límites aceptables para estos parámetros en todos los países y jurisdicciones donde se opera. Barrick tiene la obligación de monitorear y reportar estos resultados, no registrándose desviaciones a los estándares.

Eliminación de desechos que no se procesan

Todos los años, en las operaciones y proyectos se genera una cantidad de desechos que no se procesan. Estos desechos pueden variar por operación, pero por lo general incluyen los desechos de los análisis de laboratorio, chatarra metálica, aceites de desechos, bidones y botellas, neumáticos y desechos de las oficinas. En la medida de lo posible, se trata de reciclar estos desechos.

Monitoreo Ambiental

En la mina Pierina en Perú se realiza un monitoreo ambiental de gas cianhídrico del cual no existe precedente en el país, con corridas de 24 horas y utilizando métodos captadores. Existe un precedente de mediciones de este tipo ambiental en una mina de los Estados Unidos, siendo sobre la base de este precedente que se lleva a cabo la evaluación e implementación de esta medición.

Los monitoreos se han realizado en puntos fuera de las zonas de manipulación y uso del cianuro, puntos ubicados en campo, cercanos a las pilas de lixiviación, cercano o colindante a comunidades e incluso fuera de la propiedad minera. Se ha demostrado que la posibilidad de transporte de partículas de cianuro o aún emisiones de gas cianhídrico en las condiciones de control que tiene la operación minera no es real.